Porretas: “Ya no somos tan ‘punkarras’, pero de los inicios nos queda la rabia”

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Perales, Julio Iglesias, Nino Bravo… se han convertido al rock urbano por obra y gracia de Porretas, que les versionan en su nuevo disco. La banda se atreve de nuevo a versionar éxitos como Soy un truhán, soy un señor, Un velero llamado Libertad o La chica de ayer en su nuevo álbum, Clásicos II (Rock Estatal Rcds., a la venta), y ya están de gira.

¿Cómo hicieron la selección de los clásicos a versionar?
Bode: Empezamos mirando en casa y cada uno llevó los temas que le apetecían y fueron saliendo poco a poco. Alguna discusión hubo, pero la mayoría de los que se propusieron han salido.
Pajarillo: Siempre mirando que fueran éxitos de entonces, tampoco hemos cogido cualquiera. Son temas que en su día sonaron en todos lados.

¿Y la de Benni Hill?
B: Es una banda sonora que está muy graciosa y que ya estábamos tocando en los conciertos. Nos apetecía acabar el disco con algo instrumental, que nunca lo habíamos hecho y ha sido con esta versión.
P: Ahora los jovencitos ya le ponen nombre, porque a la gente más joven le gustaba, les parecía cachondo, pero no le ponían nombre. Los más talluditos sí, claro.

¿Qué pensarían los autores de las canciones si oyeran las versiones?
B: A alguno le gustará y otros se cagarían en todo (risas)
P: Por ejemplo la de Perales, la de Un barco llamado Libertad yo creo que le gustaría, porque ha quedado muy simpática, respetando cómo él lo hacía pero con la marcha correspondiente.

El rock urbano, el punk… ¿fusionan bien con otros estilos?
P: Hay que saber hacerlo. No siempre, yo he escuchado versiones que eran para matarlos. A nosotros se nos da bien, ya hicimos un primer Clásicos, se nos dio bien, gustó y aunque no son canciones de nuestro palo le metemos el rollo de Porretas y queda bien.

¿Cómo es el proceso de hacer las versiones?
B: Coges la canción, con su letra, que hay que respetarla y los acordes originales, que se pueden cambiar en algunos casos. Y luego es llevarlo a nuestra manera de tocar, le metes más caña y adaptas algunas melodías a nuestra manera de cantar. O malcantar (risas).
P: Puedes meterle además parones, o de repente un trozo reggae…

¿Es más divertido cantar estas canciones?
B: Sí mola, sí.
P: Sí, porque las otras, las propias, son tuyas pero las otras son canciones de toda la vida y las has escuchado siempre así que tiene su cosita.

¿Este disco demuestra que la convivencia de estilos es posible?
B: Yo creo que sí y más con el tiempo. Cuando eres más joven eres más cerrado, soy heavy, o punk y esto es lo que me gusta y no escucho nada más. Pero con el tiempo abres la oreja, porque hay música buena y mala en cada estilo.

¿Qué salud tiene el rock español?
P: Hay alguno que está muy cascado (Risas). Está en la UVI. Bueno en la UVI a lo mejor no, pero ya no es como antes que salían grupos. Ahora tienes que buscar debajo de las piedras.

¿No hay relevo?
B: Hay un mogollón de chavales y de grupos con ganas de hacer cosas, pero está muy difícil todo, incluso ahora, que hay redes sociales y puedes grabarte y subir tu producto. Antes lo hacías y había una compañía, una pequeña promoción y la gente lo escuchaba. Ahora hay tanta oferta que la gente se pierde.

¿Qué consejo le darían a uno de esos chavales que se inicia?
B. Que se lo pasen bien.
P. Que no piensen más que en pasárselo bien y si después suena la flauta, que la hagan sonar. Si empiezas pensando en triunfar ahora, que ni hay programas en la tele, mal asunto. Si te pones y después resulta que empieza a sonar bien y gusta, pues mejor.

¿Se puede vivir del rock hoy en día?
P: Nosotros sí.
B: Más que vivir… sobrevivir de la música.
P: Sobrebeber de la música (Risas).

¿Qué queda de los Porretas de 1985?
P: Queda la rabia. El rollo punkarra ahora no es tanto, las melodías han cambiado, pero la fuerza sigue estando ahí.

¿Varía por ir cumpliendo años?
P: Lo perfeccionas. No es tan bruto como al principio, cuando sabes menos.

¿Siguen viviendo en Hortaleza? ¿Tanto marca un barrio?
B: Siempre hemos vivido ahí, ahí hemos tenido nuestro trabajo y se nos quedó ahí, siempre nos lo destacan. Imagino que como el chaval que es de Vallecas o de Aluche. Es donde te has criado y has vivido y has hecho tus amigos…
P: Somos barrionalistas.

¿El público de ahora es el de los inicios o hay relevo?
P: Si fuera el público de antes estábamos con cuatro. Hay muchos de los del principio pero se ha ido renovando. Ves gente de 18 años como ves gente de 40, la gente se ha ido apuntando al carro. Ahora nos vamos a llevar al IMSERSO, con las canciones éstas (risas).
B: En los centros de jubilados vamos a tocar este año…

¿Y para cuándo un disco de canciones infantiles?
P: No nos vemos.
B: No lo sé, vete tú a saber… no se nos ha pasado por la cabeza. Una taza, una tetera… alguna de parchís.
P: Si esto es arriesgado, eso ya… casi sería mejor hacerlo de copla.

¿Qué han aprendido haciendo conciertos?
P: A saber estar en un escenario y a mejorar tocando, a saber convivir con la gente…
B: Y de geografía, conocer este país de arriba abajo, que mola mogollón.

¿Se evoluciona mucho viajando?
B: Sí, porque se ve cómo es un país, que somos diferentes pero también bastante iguales, las culturas… a mí eso es una cosa que me ha marcado.
P: A cada sitio que vas la gente es diferente y eso te enseña a saber por dónde andas…

¿En qué nos diferenciamos?
B: El carácter en sí es diferente, el público es diferente. En el mismo concierto se crean ambientes diferentes.
Pero disfrutan igual…
B: Cambia que en algunos lados son más calientes, en otros más fríos…
P: Por ejemplo en el País Vasco no están todo el rato animando, pero acaba la canción y aplauden, como si fuera una obra de teatro. Lo están disfrutando igual, pero a su manera. Al principio pensabas que no les gustaba. Y decían “beste bat” (otra más) y pensábamos que decían que nos fuéramos ya.
B: Luego otros a lo mejor están todo el rato dando botes y termina la canción y respiran y ni te aplauden.

Han empezado ya la gira, ¿tenían ganas?
P: Nos hemos tirado tres meses haciendo el disco y la hemos cogido con muchas ganas.
B: Cuando llevas un año de gira piensas en mandar a la mierda a la furgoneta, pero luego se echa de menos enseguida y estás pensando en irte por ahí a tocar.

¿Los Porretas son más de directo?
B: Somos un grupo de directo, pero creo que también es agradable escucharnos en disco.

¿Aún son defensores de la marihuana?
B: Somos defensores de la libertad de cada persona. Todo lo que sea abusar demasiado de algo es peligroso, como si abusas del cocido madrileño (risas).
Fuente: 20Minutos

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